03/01/2007

Sobre el fallo de la CIDH

La convivencia (el APRA, la derecha y el fujimorismo) está indignada con el reciente fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Desde sus pasquines y canales de televisión se rasgan las vestiduras y llenan de adjetivos a la Corte. Incluso el Cardenal - líder espiritual de la convivencia - se ha unido a la cruzada, declarando que los miembros actuales de la CIDH (¿sabrá siquiera sus nombres?) no son los más idóneos para el cargo, pues "tienen una ideología cercana a la de Sendero". Poco le faltó para decir que la CIDH era una cojudez.

Pero, ¿de qué se trata este fallo?  El caso en cuestión es sobre los hechos acontecidos en el penal "Castro Castro" en mayo de 1992. La Comisión de la Verdad y Reconciliación, en su Informe Final, declara que: "está en condiciones de afirmar que 42 internos del Establecimiento Penal de Máxima Seguridad "Miguel Castro-Castro" (...) fueron ejecutados extrajudicialmente por agentes del Estado, durante una operación militarizada de traslado de internos realizada durante entre el 6 y el 9 de mayo de 1992. En la referida operación también resultaron heridos centenares de reclusos".

Esta operación se llevó a cabo debido a un motín terrorista en el mencionado penal. Cabe recalcar que el Estado rechazó cualquier intervención mediadora ofrecida por diversas instituciones (Cruz Roja, Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Comisión Episcopal de Acción Social), y que, para el develamiento, se utilizaron armas de guerra, incluidas granadas y explosivos. Algunos sobrevivientes indican que la policía disparaba a matar, sin importar si los reclusos estaban rendidos o desarmados. Asimismo, se les negó auxilio humanitario a los internos gravemente heridos. Incluso, se ha llegado a establecer que existía una "lista de la muerte", la cual indicaba los nombres de los reclusos que debían ser ejecutados extrajudicialmente.

Cabe destacar que, al plantearse el caso en la CIDH, el Estado peruano se allanó. Es decir, reconoció su responsabilidad en lo ocurrido, y no ejerció mayor defensa. Resulta, entonces, una actitud por lo menos esquizofrénica que ese mismo Estado el cual se allanó, intente ahora desconocer el fallo.

Queda claro, pues, que más que una simple operación policial, nos encontramos frente a un crimen de lesa humanidad. Así lo ha reconocido la CIDH en su reciente fallo, ordenando indemnizar a las familias de las víctimas. Por más que muchas de las víctimas eran activos miembros de Sendero Luminoso, los derechos humanos - aunque le duela a la convivencia - siguen siendo universales. Luego de conocer el caso, ¿a alguien le queda la menor duda que dichas familias deben ser  indemnizadas económicamente?

Lo que puede ser cuestionable, y a partir de ahí se podría pedir una aclaración a la Corte, es lo referido a las indemnizaciones simbólicas. Pero es importante señalar que esto no es lo más relevante del fallo. Como bien indica el editorial del día martes del diario La República: "poner en primer plano lo accesorio para evitar discutir lo principal es una vieja táctica que fue practicada ad nauseam por el fujimorismo...". ¿Y qué es lo más relevante del fallo? La responsabilidad del entonces presidente Alberto Fujimori en los hechos narrados. Este fallo constituye otra duro golpe para él, pues constituye otro elemento más que aboga a favor de su extradición. Sin embargo, nadie del gobierno o de la convivencia se ha pronunciado al respecto. Falta establecer si se trata de un silencio cómplice o si, además, y más grave aún, ven como normal y justificable los hechos antes narrados.

Pero no nos dejemos confundir. A la convivencia  no les interesa este fallo, lo que están buscando es una excusa para retirar al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, institución que les ha resultado en el pasado, y les resulta hoy, bastante incómoda. Recordemos que la CIDH responsabilizó al Estado peruano por la matanza de los penales (ocurrida en el primer gobierno de Alan García) y ordenó reabrir las investigaciones, y ha tenido una serie de sentencias - como la del caso Barrios Altos - que acusan directamente al líder del fujimorismo. Asimismo, gracias a la CIDH, iniciativas como la de la derecha de implantar la pena de muerte no pueden ser puestas en práctica.

Como vemos dicha incomodidad con la CIDH nace de la relación que tienen los integrantes de la convivencia con los derechos humanos. Y es que la CIDH es un órgano supranacional autónomo, ajeno a cualquier presión política,  y sus fallos son definitivos y de obligatorio cumplimiento. La CIDH es la garantía que tiene todo ciudadano de que sus derechos humanos serán respetados. Sin dicha institución, nos encontraríamos a merced de un Estado que ha dado innumerables muestras de no respetar, ni hace respetar, los derechos humanos de sus ciudadanos.

Por ello, es necesario que los sectores progresistas, defensores de los derechos humanos, contrarresten esta campaña. En esa línea, son positivas las recientes declaraciones del ex presidente de la CVR, Salomón Lerner, exigiendo que Alan García se pronuncie sobre el fondo de la sentencia.

Sin embargo, la campaña mediática de la convivencia continuará de forma sostenida. La única forma de evitar que está tenga éxito es convencer a la opinión pública en general de la importancia de encontrarnos dentro de la jurisdicción de la CIDH. Y esto solo será posible si se logra crear una auténtica conciencia colectiva, ausente por el momento, de la importancia de los derechos humanos y su defensa.

Posted by Alberto at 22:53:45 | Permanent Link | Comments (16) |
Comentarios
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1 - "¿a alguien le queda la menor duda que dichas familias deben ser indemnizadas económicamente?"
a mi si. (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2007/01/04 - 03:17:15
2 - Entonces, si alguien es terrorista, tu puedes matarlo sin ningun tipo e respeto a sus derechos humanos? Yo tenia entendido que el Estado no podia usar las mismas armas por las cuales intenta detener a los terroristas (Comment this)

Escrito por: Jorge at 2007/01/04 - 04:56:20
3 - Muy de acuerdo con tu artículo. Pero creo que debes evitar las generalizaciones, hay gente de derecha que cree firmemente en los DDHH y que tiene grandes antipatías por fujimoristas y apristas. Los de derecha no son cucos ni los de izquierda son héroes. (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2007/01/05 - 04:12:10
4 - El estado, que somos todos los que pagamos impuestos, y en teoria somos todos, va a financiar a terroristas, con fondos publicos. Pero todo es posible en el Peru. (Comment this)

Escrito por: anonimo at 2007/01/05 - 05:38:15
5 - Hola a todos. Revisen el editorial de ayer jueves 04 de El Comercio.

Editorial: CIDH: Un fallo que debe ser aclarado

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha emitido una muy polémica sentencia que, al revivir las heridas de la barbarie terrorista, ha generado una ardua polémica nacional que no debe afectar nuestra capacidad como Estado, soberano y adherente a la Corte, para analizar el fondo y la forma del fallo y responderlo adecuadamente.

Ante todo, reconocemos que fue un hito el retorno del Perú al seno de esta instancia internacional, de la que abruptamente se apartó el régimen fujimorista. Con el retorno de la democracia ya ha habido varios casos en que los gobiernos han tenido que asumir, en nombre del Estado Peruano, su responsabilidad por varios excesos cometidos. En principio es lo que debiera hacer ahora ante el fallo de la Corte de San José que ordena reparar a las víctimas y deudos de la matanza del penal Castro Castro sucedida en 1992.

En términos generales, el Estado ha aceptado responsabilidad por no haber protegido la vida e integridad de ciudadanos bajo su custodia, principalmente por su vinculación con acciones terroristas, muchos aún sin sentencia, pero otros sí reconocidos subversivos. Por ello, resulta indignante que la corte ordene, de modo general, que se indemnice a todos y se realice un "acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional" en desagravio a las víctimas; y que todos los declarados como víctimas fallecidas estén representados en el monumento El Ojo que Llora", levantado en homenaje a las víctimas del terror, que ahora aparecerían junto a algunos de sus presuntos verdugos, lo que es ilógico.

Hay que tomar las cosas con calma. Esta sentencia de la corte debe ser seriamente evaluada por las autoridades para dar una respuesta conforme a derecho y a la dignidad del país. Lo urgente y sensato, según los especialistas, es solicitar a la corte una interpretación de la sentencia, adjuntando los elementos de prueba y sustento suficientes, y esperar 90 días por una sentencia interpretativa.

Respetamos el derecho internacional y las reglas del Estado de derecho democrático, que es tan noble que permite ser agredido pero debe juzgar con la ley y no con la violencia recibida. Sin embargo, por lo mismo, exigimos que se actúe considerando la realidad y circunstancias de un país que fue desangrado por el terrorismo y necesita de sentencias justas y completas, pero también coherentes, para posibilitar su reconciliación y reconstrucción moral. (Comment this)

Escrito por: MANUEL E. GARCÍA RIVERA at 2007/01/05 - 13:12:32
6 - Alberto, una sola correccion: los eventos de Canto Grande no empezaron por un "motin terrorista". Esa es la gran diferencia con la masacre de 1986. Lo de Canto Grande fue un operativo sorpresa de traslado de las mujeres del pabellon de Sendero que fue resistido por ellas y luego por la generalidad de los presos de esos pabellones.

Lo demas es factualmente correcto: el gobierno rechazo toda mediacion. Algunas reflexiones en mi blog:
http://eduardo33.blogspot.com

Eduardo (Comment this)

Escrito por: Eduardo Gonzalez at 2007/01/08 - 23:35:21
7 - (Publicado en El Comercio, miércoles 10 de enero del 2006)

Víctimas de penal ya figuran en monumento

Ex secretario de la CVR confirma que 41 nombres se registraron en agosto del 2006


"Esos nombres ya están colocados en el monumento El Ojo que Llora desde el mismo día en que fue inaugurado (el 28 de agosto del 2005)", confirmó ayer Javier Ciurlizza, ex secretario ejecutivo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).

Fue al referirse a los nombres de las 41 víctimas de la matanza del penal Miguel Castro Castro, ocurrida en 1992 durante el gobierno de Alberto Fujimori.

Nombres que la Corte Interamericana de Derechos Humanos pide que sean inscritos en dicho monumento, como parte de su sentencia sobre el caso, emitida el 25 de noviembre último.

Es sabido que esta escultura de la artista Lika Mutal fue concebida como un espacio para honrar y preservar la memoria de miles de peruanos que durante dos décadas vieron vulnerados sus derechos por la violencia que vivió el país. ¿Siendo ese su objetivo, cabía colocar en El Ojo que Llora a personas que fueron procesadas por actos de terrorismo?

"Esos nombres estaban allí (en el informe de la CVR) atendiendo a que, más allá de su condición de procesados o eventualmente sancionados por algún tipo de delito, fueron personas ejecutadas extrajudicialmente y a sangre fría", responde Ciurlizza, actual director de Proyectos del Instituto de Democracia y Derechos Humanos.

En ese sentido, para la CVR se trataba de un caso que debía llevarse a la justicia.

"El Estado debió advertir que esos nombres ya estaban allí. Ha habido una falta de información (a la corte), de interés, cierta desidia del Estado. Como no ha hecho nada en el tema de la reparación simbólica a las víctimas de la violencia, vienen estas sentencias a señalarle el camino que debió asumir por iniciativa propia".

UN MAL SÍNTOMA
El representante del Perú ante la OEA, Ántero Flores-Aráoz, dijo que ya tenía conocimiento de que los nombres de las víctimas del penal Castro Castro estaban inscritos en el monumento.

"Parece que la CVR juntó todos los nombres y no distinguió unos de otros", señaló.

También refirió que este hecho podría reforzar la tesis de la débil defensa que tuvo el Estado Peruano en este caso, puesto que al parecer no se informó en su momento a la corte sobre esto.

Flores-Aráoz se reunirá hoy con el presidente Alan García, pero no quiso comentar sobre la intención del Gobierno de llevar un pronunciamiento sobre la sentencia durante la próxima sesión de la OEA.

EL DATO
En desacuerdo
La escultora Lika Mutal dijo hace poco que no aprobaba la inscripción de los nombres de las víctimas del penal Castro Castro en El Ojo que Llora, pues fueron criminales, aunque muertos al margen de la ley. (Comment this)

Escrito por: MANUEL E. GARCÍA RIVERA at 2007/01/11 - 12:09:37
8 - es inadmisible que el Estado peruano indemnice a los familiares de los protervos individuos que legitimamente fueron asesinados por quienes nos defendieron durante la epoca de terror que, no se olvide, desencadenaron facciones de extrema izquierda. el fallo de dicha comisión es discutible, y pese a estar en desacfuerdo con muchas decisiones del actual gobierno, considero necesario afirmar nuestra soberanía ante todo, y olvidar de una buena vez las tonterias sobre las que teorizan cobardes y mediocres defensores de aquel etereo monumento a la estudidez que denominan DERECHOS HUMANOS. (Comment this)

Escrito por: RICARDO ALJOVIN at 2007/01/14 - 03:51:27
9 - El Estado no puede rebajarse al nivel de las hienas y actuar como ellas. ¿Que podía decir un Estado democrático fente a la matanza de Castro-Castro? ¿Si el APRA hubiera sido gobierno en el período anterior,hubieran defendido la matanza o se hubieran allanado? Eso es lo que hay que preguntarle a Alan García, que solo le interesa soliviantar lo salvaje que tiene el ser humano para hacer pasar su juguete del momento: LA PENA DE MUERTE, y de paso preparar su defensa para cuando la CIDH se pronuncie sobre la matanza del Frontón que lo toca directamente y a

su Vice-Presidente.
Además, como la demagogia le es a Alan Garcia, como el Sol le es al día, ha lanzado la demanda de un referendum para aprobar la pena de muerte, apoyándose en que "el 80% de los ciudadanos esta por la PENA CAPITAL". ¿Y por que no propone referendum para la RENTA BASICA, LIBRE DESAFILIACION DE LAS AFP, DESAPARICON DE LOS SERVICES,
FIN DEL DESPIDO ARBITRARIO, IMPUESTO A LA MINERAS,
etc.con lo que la mayoría nacional esta de acuerdo?

 (Comment this)

Escrito por: Fabián Aragón Moscoso at 2007/01/14 - 11:11:53
10 - César Hildebrandt

(La Primera) ¿De qué sirvió Sendero?

Octubre 15, 2006

La cúpula de Sendero Luminoso jamás tendrá su merecido. Es que el crimen, cuando adquiere las dimensiones gigantescas que Guzmán le dio a su propuesta revolucionaria, no tiene cómo pagarse.

Y toda pena, incluida la muerte, se verá siempre pálida frente a los ríos de sangre vertidos: las hachas rompiendo huesos en Lucanamarca, las hienas matando al hijo de doce años del búfalo Pacheco, la mecha encendida por el hijo de puta que hizo lo suyo en Tarata.

Y Abimael Guzmán balbuceando ese marxismo de derrame cerebral ante sus inferiores: la Augusta, la Iparraguirre, la Garrido Lecca.

Guzmán haciéndose admirar por estúpidos más locos que él, más ignorantes que él, más desalmados que él: el Arce Borja que jamás pudo escribir algo decente, el canciller Olaechea que jamás pudo hacer algo que valiese la pena, el Morote que no habría pasado de subprefecto en un régimen de meritocracia.

Todos ellos sintiéndose parte de la gran marcha maoísta, esa aventura que nos arrojaría al borde de la justicia y en las faldas de la igualdad. Mismo camino de Yenán. Misma tenacidad china vengando a los millones de boxers que había que vengar.

Sendero no fue sólo criminal por sus métodos. Lo fue porque quería trasplantar al Perú la Camboya de los Khmer Rouge, la tiranía asiática que convirtió al ampliamente genocida Mao en una especie de Teresa de Calcuta del marxismo-leninismo aplicado al campo.

Hay quienes dicen que tuvimos la guerrilla que merecíamos porque sólo un país como el Perú podía secretar, desde sus más viejos rencores y sus más hondas desigualdades, un marxismo tan tóxico y una guerrilla tan salvaje.

Eso quizás sea en parte cierto, pero aun considerando esa perspectiva me niego a pensar que Guzmán y su banda fueron un producto netamente peruano.

Las barbaridades norteamericanas en Vietnam, Laos y Camboya, la acentuación de la guerra fría con la invasión soviética de Afganistán en 1979, la guerra civil de Nicaragua que preludiaba una nueva intervención de los Estados Unidos, la interminable crisis de los rehenes en Irán, la lección que sólo unos pocos años antes había dejado la respuesta del fascismo latinoamericano a Allende, primero, y a diversos movimientos populares, después, hicieron creer a Guzmán que la guerra era inevitable y que ésta debía ser lo más atroz que se pudiese para abreviarla por el atajo del terror.

Y así fue, sólo que el terror desatado convocó el contraterror, que apagó la débil democracia acorralada entre dos fuegos. Contraterror que terminó evacuando, en sentido ventral, a Fujimori y a los suyos, repitiendo así el modelo brasileño, uruguayo y argentino de insurrección bárbara ahogada en un océano de sangre.

Lo increíble de la experiencia de Sendero es que decenas de miles de muertos, miles de millones de dólares perdidos en infraestructura y en oportunidades de inversión, un ejército llagado de mil modos por una guerra que no pudo evitar ser tan sucia como la provocación que la detonó, todo eso que nos hizo vivir como fieras con armas en ristre y enarbolada, cada mañana, la convicción de que ése podía ser el último día de nuestras vidas, todo eso que hubiera podido fundar un país nuevo y escarmentado, reflexivo y tolerante, se olvidó pronto y pareció no haber servido de nada.

En efecto, a los pocos meses de la derrota de Sendero –derrota impuesta por la fuerza de las armas–, la derecha de siempre, el empresariado de siempre, se dedicó a disolver los sindicatos, a reprimir todo vestigio de autonomía popular, a contribuir con la asquerosa dictadura de Fujimori y a comprar a precio bobo, junto al capital extranjero más rapaz, las propiedades del Estado sacadas a remate por el ultraliberalismo cleptócrata de todas las calañas.

Y entonces toda la sangre derramada y las legiones de esqueletos dejadas a la vera de los caminos no sirvieron de nada. La derecha peruana de siempre, analfabeta y procaz, autodestructiva y vampiresca, volvió a las andadas como si nada hubiese sucedido.

Y esa derecha gobernó con Toledo sin haber ganado las elecciones. Y esa derecha gobierna ahora sin haber ganado las elecciones.

Porque la derecha en el Perú no necesita ganar las elecciones. Le basta con comprar más tarde a los elegidos.

Y esa derecha pretende darnos lecciones de economía, política y moral. Cuando lo único que ha hecho toda su vida es devorar el país y cholear a la peonada y crear las condiciones para que la violencia se convierta no sólo en posible sino en necesaria.


Por eso Sartre dijo alguna vez, hablando de la derecha francesa –fíjense: la francesa, con todas sus exquisiteces: su Petain, su Maurras, su Academia, su De Gaulle, qué diferencia–, que él sólo la dejaría de despreciar estando muerto. ¿Qué hubiera dicho Sartre de la derecha peruana –aparte de volver a escribir La Náusea por supuesto–? (Comment this)

Escrito por: MANUEL E. GARCÍA RIVERA at 2007/01/15 - 09:30:18
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